Burkina Faso: una transformación incómoda

El Sur Global no es un lugar en el mapa, sino una realidad compartida. Lo habitan las naciones que, aun con historias, idiomas y culturas distintas, han sido tratadas como periféricas por los grandes centros de poder. Son los países de África, América Latina, Asia del Sur y partes de Medio Oriente que han soportado siglos de extracción, endeudamiento, imposición externa y silenciamiento. Pero no son víctimas pasivas. El Sur Global es, también, una idea: la de construir dignidad desde adentro, con voz propia, sin tutelajes.

Burkina Faso, una nación africana sin salida al mar y con altos índices de pobreza, ha dado un giro que desconcierta a muchos. Desde 2022, bajo el liderazgo de un joven capitán del ejército, Ibrahim Traoré, ha emprendido un camino de ruptura con los antiguos patrones coloniales y de búsqueda acelerada de soberanía: alimentaria, energética, financiera y cultural.

En apenas tres años, se han nacionalizado minas de oro, construido una refinería estatal, activado bancos públicos, pavimentado miles de kilómetros de carreteras, reactivado aerolíneas, expandido aeropuertos y llevado electricidad solar a comunidades antes olvidadas. Se ha logrado autosuficiencia en arroz, exportación de mijo y se ha impulsado la agroindustria local. Se redujeron los salarios de los ministros, aumentaron los de los funcionarios y se distribuyen tractores y fertilizantes con fondos públicos.

Incluso los símbolos han cambiado: se eliminaron vestigios coloniales en la vestimenta judicial, se adoptaron uniformes escolares con textiles nacionales y se revocó el francés como idioma oficial.

Todo esto ha despertado admiración en sectores del Sur Global que ven en Traoré una figura de ruptura. Sin embargo, los desafíos son serios: la violencia de grupos extremistas continúa, millones de personas han sido desplazadas y hay denuncias por represión, censura y falta de garantías democráticas. Las elecciones se han pospuesto hasta 2029 y la concentración de poder preocupa.

Salir de un sistema injusto no es garantía de justicia inmediata. A veces, al cortar una cadena, se corre el riesgo de forjar otra. La alianza con Rusia, por ejemplo, ha despertado dudas sobre la verdadera independencia de este nuevo rumbo. Y la historia nos recuerda que toda transformación duradera necesita no solo valentía, sino también ética, apertura y diálogo real con el pueblo.

Desde mi balcón, veo en Burkina Faso una señal: que ya no todos se inclinan ante los mismos imperios. Pero el camino hacia una verdadera autonomía es largo y complejo. El Sur Global no necesita nuevos dictadores ni nuevos amos. Necesita líderes sabios, pueblos escuchados y estructuras que cuiden, no que dominen.

Oky Arguello

Oky Argüello
Oky Arguello es una escritora centroamericana radicada en España. Es autora del bestseller El Coleccionista y de otros libros de poesía y cuento. Formación académica: Doctorado en Psicología, Grados y másteres universitarios multidisciplinarios.