Prontuario de la economía estadounidense después de la posguerra

Armando Jaramillo
Economista
Las políticas económicas de Trump y el agravamiento de la crisis global

Bretton Woods y el Plan Marshall

Para tener una comprensión clara de la hegemonía estadounidense a nivel mundial, tenemos que remontarnos necesariamente a la conferencia de Bretton Woods realizada en New Hampshire Estados Unidos en julio de 1944 con la participación de cuarenta y cuatro países, conferencia donde se diseñó y estableció un sistema para restaurar las condiciones para promover el movimiento de mercancías y capitales libre y multilateral.

En dicha conferencia se presentaron dos planes para definir las nuevas reglas de juego del sistema financiero mundial, el elaborado por John Maynard Keynes en representación del Reino Unido, la vieja potencia mundial en decadencia, y el presentado por Harry Dexter White conocido como el plan White en nombre de los Estados Unidos, la nueva potencia emergente.

Bretton Woods fue definitivamente un triunfo rotundo y total del nuevo poder dominante estadounidense, ya que institucionalizó como medio de pago internacional el patrón monetario oro-dólar, consolidando en el plano financiero global la hegemonía de Estados Unidos.

Este privilegio de los Estados Unidos se debió a que dicho país a pesar de su participación en la segunda guerra mundial su infraestructura física y económica estaba intacta, ya que el escenario de dicho conflicto fue Europa y Japón, esta condición permitió a esa nación constituirse en la economía más fuerte del mundo con rápido crecimiento industrial, con una balanza comercial superavitaria,  tenía un industria fortísima que producía en grandes cantidades vehículos, barcos, maquinarias, armamentos, además producía la mitad del carbón mundial, dos tercios del petróleo, más de la mitad de la electricidad, concentraba el 80% del oro existente como reserva internacional, su producción  equivalía cerca del 50% del PIB mundial y apenas con menos del 7% de la población global de la época.

La posición ventajosa de los Estados Unidos lo ubicó como el único país con la capacidad de llevar a cabo un plan global que facilitara los recursos para la reconstrucción de Europa, lo que dio lugar al Plan Marshall; igualmente cuando los norcoreanos y chinos atacaron en 1950 Corea del Sur, los Estados Unidos centraron su atención en Asia y el gran beneficiario fue Japón con su industria.  

Con el Plan Marshall los Estados Unidos lograr dolarizar Europa y posteriormente Japón, consolidando la hegemonía global estadounidense ya que una condición importante para la fuerte demanda de la producción industrial europea, fundamentalmente la alemana, y la japonesa con el resto de países tenía que realizarse en dólares, ello fue esencial para estabilizar el comercio global, mantener el sistema Bretton Woods y aumentar la prosperidad y el poder de Estados Unidos, prácticamente la consigna de ese momento fue “el proteccionismo ha muerto viva el libre comercio”.

Podemos afirmar que el sistema monetario internacional se reorganizó en Bretton Woods en base al poder económico, financiero y político de Estados unidos, ampliando globalmente la hegemonía de su moneda y sus políticas. También se debe mencionar que los 730 delegados de los países participantes acordaron crear dos nuevas instituciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento hoy conocido como el Banco Mundial, se puede afirmar que estas dos instituciones más que reguladoras del sistema de relaciones económicas internacionales, han actuado como instrumentos de dominación estadounidense.

Los Estados Unidos además de mantener su gran superávit comercial de posguerra al mismo tiempo exportaban sus excedentes de capital a los países beneficiarios en Europa y en Asia, especialmente Alemania y Japón, brindándoles apoyo en inversiones directas y asistencia técnica, al mismo tiempo estos países compraban productos estadounidenses lo que contribuía mantener la posición excedentaria de dicho país.

El inicio del declive de la posición ventajosa de Estados Unidos

Sin embargo, esa posición ventajosa de los Estados Unidos empezó a declinar cuando inició su carrera armamentista por la guerra fría y financiar conflictos como el de Corea y Vietnam, ello significó desviar recursos de la economía civil a la actividad militar. Destinar medios de la producción civil para gastos militares inyecta liquidez a la economía, pero sin la contrapartida de bienes de consumo duraderos y no duraderos para la sociedad, generándose una brecha creciente entre la capacidad productiva y el poder de compra de la población, e iniciándose por lo tanto un proceso inflacionario, pérdida de productividad y competitividad.

Estados Unidos antes la situación anterior decidió mantener una inflación moderada por el incremento de los gastos públicos improductivos, que parecía no amenazar el futuro de su economía, y abrió su mercado primeramente al Japón y luego Alemania para con sus productos cubrieran la demanda insatisfecha de los estadounidenses, así se inició el modelo de economía deudora de los Estados Unidos, déficit comercial y déficit fiscal, esta primera fase del modelo duró más o menos de 1950 a 1971, en este último año el presidente Richard Nixon el 15 de agosto decidió unilateralmente que el dólar ya no sería convertible en oro, desconociendo los acuerdos de Bretton Woods y anunció su efectivo final.

Las causas de esa decisión están ligadas con los costos combinados de la guerra de Vietnam y los gastos de la sociedad de consumo que se acumularon generando una montaña de deuda pública y balanza comercial deficitaria, muchos gobiernos estaban preocupados porque la posición económica de sus países que estaban vinculadas al dólar en el contexto del sistema Bretton Woods se estaba debilitando, los dólares habían inundados los mercados mundiales generando presiones inflacionarias, los Estados Unidos estaban exportando inflación, el momento clave para la decisión de Nixon fue cuando Francia e Inglaterra decidieron canjear los dólares que tenían en sus reservas internacionales por su oro que tenían guardado en Fort Knox, dejando la reservas estratégicas de oro de los Estados Unidos reducidas en su mínima expresión.

  Por esas ironías de la historia, Nixon pronunció un discurso con denuncias furibundas contra los “especuladores internacionales”, y afirmaba que únicamente salía a defender la estabilidad del dólar; cualquier parecido con quién dice con sus diatribas que Estados Unidos ha sido estafado en el comercio internacional y que él únicamente defiende la estabilidad de su dólar no es mera coincidencia. 

Frente a esta situación surgida por la declaración unilateral de Nixon, la preocupación de la clase dirigente de Estados Unidos consistía en encontrar el mecanismo para mantener la prosperidad y el crecimiento, hallar la forma de financiar los déficits gemelos (comercial y fiscal) sin reducir el gasto público, tampoco subir impuestos y mucho menos reducir la hegemonía mundial de los Estados Unidos, aquí encontramos nuevamente similitud con los objetivos de Trump.

El señoreaje del dólar y el mantenimiento del rol hegemónico de Estados Unidos

El señoreaje del dólar se constituyó en el eje fundamental para que los Estados Unidos continuaran desempeñando su rol hegemónico. Recordemos que el dólar estadounidense es la moneda fundamental del sistema financiero internacional y la principal reserva monetaria internacional y su nuevo plan fue atraer flujos de capital del resto del mundo para financiar sus déficits, su principal instrumento para captar capital del exterior fueron los bonos del tesoro, logrando dicho país poder expandir su doble déficit aparentemente de manera ilimitada.

Los Estados Unidos siguieron ejerciendo su hegemonía mundial mediante el desequilibrio, el mecanismo funcionaba a través del reciclaje de excedentes: EE.UU captaba el capital excedentario del mundo actuando como intermediario Wall Street, y luego reciclaba comprando sus exportaciones de bienes de consumo duraderos y no duraderos (consumismo mediante endeudamiento); otra parte de ese capital excedentario se dirigía como crédito a las corporaciones y por supuesto para la compra de bonos del tesoro para financiar su déficit presupuestario.

Estados Unidos gozaba además del prestigio de ser un país pagador por excelencia, refugio seguro, confiable que brindaba estabilidad, lo que permitía que la afluencia de capital extranjero llegara de forma voluntaria y hasta con una dosis de felicidad, lo que permitió a esta nación, a pesar de que había perdido su posición superavitaria, utilizar su doble déficit como un medio para fortalecer su hegemonía. Ciertamente, cualquier país que no fuese los Estados Unidos trata de reducir sus déficits o alcanzar una condición de superávit, pero en cambio esta nación para mantener e incrementar su supremacía mundial lo que hizo fue aumentarlos.

Lo anterior nos demuestra que esta contradicción de los déficits gemelos de los EE. UU no es un defecto del sistema, es su propia condición de existencia como hegemón, y a pesar de que existía la creencia de su capacidad ilimitada de financiar sus déficits emitiendo su propia moneda para satisfacer la demanda global de activos en dólares a nivel mundial, pareciera que esto podría estar llegando a su fin. 

Hemos realizado un esfuerzo de síntesis para tratar de explicar o dar a conocer brevemente la evolución de la economía estadounidense a partir de 1945, como ha logrado alcanzar y mantener su hegemonía a nivel mundial, quizás ello ayudará a una mejor comprensión de la coyuntura actual que a continuación pasaremos a su análisis.  

Una aclaración necesaria, no incluimos en esta breve reseña las crisis del 2008 y la surgida a raíz del Covid 19 por ser relativamente recientes y bastantes conocidas, la breve reseña se orienta a mostrar la evolución de la economía estadounidense que le permitió alcanzar la hegemonía mundial, además las crisis mencionadas son expresiones de la crisis global de vieja data que viene aquejando al sistema, y a ellas se une la actual, objeto de nuestro estudio y que va reflejando el síntoma de fuerte debilitamiento del orden económico global.

Señalemos ahora los principales instrumentos de política que está empleando Trump: política arancelaria, el presupuesto ya aprobado por ley y controlar desde el gobierno federal uno de los mecanismos de transmisión de la política monetaria como son las tasas de interés, pasemos a ver el rol definido por parte del gobierno estadounidense para cada uno de ellos.

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