Sobre El pequeño cuerpo de la esperanza
En un país y en una ciudad donde vivos y muertos conviven, habita la voz poética de Jesús Martínez Jurado (El Salvador, 1985).
No se asienta ahí ni para salvar ni para salvarse. Como dice uno de sus poemas: «mi palabra es un revés/no un lamento». De ahí la belleza, serena y profunda, de El pequeño cuerpo de la esperanza (Anonimato Ediciones, 2026), pues ni predica el absurdo, ni critica el deterioro, ni persigue la armonía.

La poesía de Jesús Martínez Jurado es novedosa no sólo en El Salvador sino en el resto del mundo hispanohablante. Su intensidad persigue lo que simultáneamente aparece y se esconde: la esperanza.



