Trump y la Casa Blanca: de la Casa del Pueblo al Salón de los Multimillonarios
En un reciente artículo publicado en Substack, el economista y exsecretario de Trabajo estadounidense Robert Reich reflexiona sobre el auge de una nueva “Edad Dorada” en Estados Unidos, caracterizada no sólo por la extrema acumulación de riqueza, sino también por la creciente influencia política y cultural de los multimillonarios contemporáneos. Titulado *The Billionaire’s Ballroom. Perfectly Suited to this Second Gilded Age* (El salón de baile de los multimillonarios. Perfectamente adecuado para esta segunda Edad Dorada), Reich traza paralelismos históricos y denuncia cómo la ostentación y el poder privado modelan la vida pública.
Los “barones ladrones”
En la primera Edad Dorada, a fines del siglo XIX e inicios del XX, los “barones ladrones” de la industria estadounidense —Rockefeller, Carnegie, Vanderbilt— se enriquecieron a costa de la sociedad, monopolizando industrias y comprando influencia política. Según Reich, hoy vivimos una segunda Edad Dorada, donde nuevos “barones ladrones”, como Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg o Stephen Schwarzman, ejercen un poder similar, aunque ahora su principal activo es la **influencia**, más que el consumo ostentoso.
El símbolo más reciente de esta transformación, según Reich, es el gigantesco salón de baile que Donald Trump está construyendo en la Casa Blanca. El proyecto, financiado por multimillonarios y grandes corporaciones, será un espacio para 650 VIPs, con nombres de donantes grabados en piedra, y representa, para Reich, el desplazamiento de la “Casa del Pueblo” por la “Casa de los Multimillonarios”.
“La primera Edad Dorada fue una era de consumo ostentoso. La segunda es una era de influencia ostentosa”, escribe Reich.
El artículo detalla ejemplos actuales de cómo estos magnates buscan moldear la política y la cultura, desde influir en la educación superior (como el caso de Schwarzman y Harvard, o el “pacto” impulsado por Marc Rowan para restringir la presencia de estudiantes internacionales en universidades) hasta controlar los medios y la información que consume la sociedad.
Reich también destaca la paradoja de estos nuevos filántropos: sus donaciones, canalizadas a través de fundaciones sin fines de lucro, no sólo buscan reconocimiento y poder, sino que además **les otorgan beneficios fiscales**.
Citas destacadas
– “Ya son dueños —e influyen— en gran parte de las noticias que reciben los estadounidenses. Y están ansiosos por promover sus puntos de vista.”
– “Quizás la huella más duradera de los nuevos barones ladrones en el gobierno de Estados Unidos será el lujoso salón de baile de la Casa Blanca que Trump está construyendo […] que literalmente eclipsará la llamada Casa del Pueblo.”
– “Parece apropiado que en esta segunda Edad Dorada —una era de influencia ostentosa y acceso de los adinerados— la Casa del Pueblo sea reemplazada por la Casa de los Multimillonarios.”
Conclusión
Reich concluye que este nuevo salón de baile no es simplemente una obra arquitectónica, sino el símbolo de una época: la consolidación de una élite que, lejos de limitarse al lujo privado, busca ahora el control directo sobre la esfera pública y las instituciones democráticas. El artículo invita a reflexionar sobre las implicancias de este poder, sobre la fragilidad de la democracia en tiempos de concentración extrema de riqueza e influencia, y sobre la urgente necesidad de recuperar el sentido público de las instituciones.
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**Para leer el artículo completo de Robert Reich (en inglés):**
[*The Billionaire’s Ballroom. Perfectly Suited to this Second Gilded Age*] https://robertreich.substack.com/p/the-billionaires-ballroom-perfectly
Substack, 23 de octubre de 2025.
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*Este resumen se publica con fines educativos y de discusión cultural. Revista Abril no tiene fines de lucro y promueve el debate informado sobre temas de actualidad internacional.*


