El virus de la corona: ¿ha muerto Nicaragua?

Hay que poner el embrujo chayorteguista en esta perspectiva: si quedara un ápice de cordura, una onza de miedo racional, de rechazo al nihilismo autodestructivo, los poderosos del país, desde el ejército hasta los más acaudalados propietarios buscarían como arrancar el poder político a la pareja de El Carmen. Que no lo hayan hecho, que no lo hagan, especialmente después de la respuesta carnavalesca del régimen ante una pandemia mundial, produce escalofríos. Temo que la insanidad se ha adueñado del país entero, que el espejismo dantesco que habita El Carmen se ha vuelto más real para los nicaragüenses que la realidad misma.

Leer más

¡Es la Dictadura…!

Los Ortega Murillo siempre buscarán una forma de sostener el poder, hasta en el escenario que tengan que entregar el gobierno (no siempre “gobierno” es sinónimo de “poder”). Lo necesitan más que nunca, porque esta vez no son los 90, no hay crímenes de ambas partes que se puedan canjear en una amnistía; la situación geopolítica es distinta y no tienen de adversarios a una fuerza armada. Hoy los Ormu saben que perder el poder es iniciar el camino hacia la justicia, donde tendrían que responder por los crímenes de lesa humanidad y por sus actos de corrupción.

Leer más

Ni perdón ni olvido (¿excepto para el FSLN y el Ejército?)

No puede uno menos que desear que quienes conservan la capacidad de imbuir sus actos de buenas intenciones recapaciten. Que quienes tienen una legítima aspiración de escalar a la cima del poder político no sacrifiquen todo en el intento. Que apuesten a ser viables en una Nicaragua democrática, y no se resignen al destino que han sufrido en el pasado tantos aspirantes que prefirieron subir al pedestal sin honra, en lugar de alcanzar la gloria de construir un país mejor.

Leer más

La dictadura y el Coronavirus

Con o sin estado de emergencia la dictadura no tiene maneras de enfrentar el virus, ni tiene voluntad de hacerlo. Con estado de emergencia lo único que procurará la dictadura será silenciar de una vez y para siempre a la oposición. Bajo la sombra del Estado de Excepción Ortega procurará eliminar los obstáculos a su poder. Como Somoza García, su mentor, el dictador solo conoce tres instrumentos para mantenerse en el poder: plata, palo y plomo, y en esta etapa de la dictadura la plata y el palo no bastan ya, ahora subirá la dosis de plomo hasta ahogarnos en el humo de la pólvora.

Leer más