¿Quién invade a quién?

Hace casi dos millones de años, grupos humanos comenzaron a salir de África. Mucho después, nuestra especie pobló otros continentes siguiendo alimentos, agua y rutas posibles. Moverse permitió sobrevivir, encontrar otros pueblos e intercambiar conocimientos. Ninguna nación actual estaba allí para exigir un pasaporte.

Con los siglos, hubo viajes para comerciar, trabajar y explorar, pero también movimientos impuestos por la violencia. Entre los siglos XVI y XIX, unos 12,5 millones de africanos fueron deportados a las Américas para ser esclavizados. La partición de la India y Pakistán en 1947 desplazó a unos 14 millones de personas. Unos cruzaron el océano encadenados; otros huyeron cuando una nueva frontera convirtió a sus vecinos en enemigos. Llamar “migración” a ambos hechos es correcto, pero insuficiente para contar lo que les ocurrió.

Hoy también se parte por guerras civiles, persecución, hambre, violencia criminal o porque una sequía o una inundación destruye el sustento de una familia. Al terminar 2025, 117,8 millones de personas estaban desplazadas por la fuerza en el mundo. La mayoría ni siquiera había salido de su propio país.

Donald Trump llama “invasión” a la llegada de personas por la frontera sur de Estados Unidos. Esa palabra exige recordar cómo se hizo el mapa. Las naciones indígenas habitaban aquellas tierras antes de que existiera el país. Su expulsión continuó después de las guerras: entre 1887 y 1934, las tierras de las reservas se redujeron de 138 a 48 millones de acres mediante una política que dividió la propiedad tribal y abrió parte de ella a otros compradores. En 1848, tras una guerra con México, la frontera estadounidense avanzó sobre territorios donde ya vivían familias. Ellas no la cruzaron: la frontera pasó sobre ellas.

Palestina tiene una historia distinta, atravesada también por la pérdida del hogar. Antes de la creación de Israel vivían allí árabes palestinos y comunidades judías. La guerra de 1948 desplazó a unos 750.000 palestinos. Una casa dejada atrás para salvar la vida no se convierte por ello en una casa sin dueño.

“Nadie es ilegal en territorio robado”, dice un refrán. Las leyes pueden regular la entrada a un país; el refrán nos pide mirar qué ocurrió antes de que ese país pudiera levantar una barrera. Tal vez entonces usemos con más cuidado la palabra “invasión” y prestemos más atención a quien se vio obligado a salir.

Oky Argüello
Oky Argüello es una escritora centroamericana radicada en España. Es autora de los bestseller El Coleccionista y Cuando la palabra sueña, además de otros libros de poesía y cuento. Con formación doctoral en Psicología y estudios multidisciplinarios, su trabajo se centra en el análisis contemporáneo de sistemas sociales y culturales, que desarrolla en distintos formatos, entre ellos Radar Oky (Substack).

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