¿Por qué no surgen fuerzas alternativas en Nicaragua?

De las crisis surgen grandes ideas y movimientos políticos, y en Nicaragua surgieron. Los que protestaron en contra del régimen en abril de 2018 fueron en su mayoría autoconvocados…El problema de fondo fue que no lograron materializarse en un movimiento sólido; esta debilidad fue aprovechada por la ‘’oposición formal’’ al orteguismo. Muchos de los jóvenes estudiantes y movimientos campesinos que salieron a las calles fueron absorbidos por esta oposición y aniquilados políticamente en el famoso Diálogo Nacional entre el Gobierno y representantes de la oposición. Políticos conocidos disidentes del orteguismo se juntaron con políticos disidentes del liberalismo de Alemán. Es incoherente que la representación política de una lucha cívica la tengan políticos que han sido responsables directos o indirectos de la crisis actual.

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Un campo minado por Ortega
(La «vía electoral» o los prolegómenos de la «ruta constitucional»)

El convencimiento de que es actualmente la vía electoral el único camino posible para un cambio político en Nicaragua, está basado en la improbable suposición de que, a estas alturas del tiempo (un tiempo que Ortega, complacido por las pugnas opositoras ha dejado correr con maquiavélica intención) las necesarias reformas a la Constitución Política o a la Ley Electoral para lograr un escenario de elecciones libres podrían realizarse este mismo año; sin embargo se avizoran por un camino difícil y escabroso.

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El mundo de Mundo
[¿a quiénes conviene el “perdón y olvido” en Nicaragua?]

Jarquín no quiere que el pueblo haga reclamos de justicia– al menos moral—y verdad a sus viejos torturadores y perseguidores o agentes oficiales u oficiosos, incluso de la CIA, como Brooklyn Rivera, responsable incluso de asesinatos de militantes sandinistas. Si se reclama verdad y justicia, nos dice, la oposición se dividirá más, porque “había complacencia con la dictadura “, reconoce. Ahora que Chano Aguerri del COSEP va a quedar como agente libre, con este axioma de la decadencia habría que aceptar que se presente como candidato presidencial en las hipotéticas elecciones CON Ortega, a pesar de su histórica “complacencia con la dictadura“. O nominar, sin rechistar, a Carlos Pellas, Alvaro Baltodano, Payo Solís, etc.

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