Cuatro razones por las que la estrategia arancelaria de Trump NO tiene sentido

Oky Argüello
Oky Argüello es una escritora centroamericana radicada en España. Es autora de los bestseller El Coleccionista y Cuando la palabra sueña, además de otros libros de poesía y cuento. Con formación doctoral en Psicología y estudios multidisciplinarios, su trabajo se centra en el análisis contemporáneo de sistemas sociales y culturales, que desarrolla en distintos formatos, entre ellos Radar Oky (Substack).
  1. Porque el costo lo paga el consumidor local
    Cuando suben los aranceles, suben los precios. No para China, sino para el ciudadano estadounidense que compra alimentos, medicinas, ropa o insumos.
  2. Porque las cadenas de producción NO se relocalizan de un día para otro
    Traer fábricas a EE.UU. toma años, requiere infraestructura, trabajadores calificados, capital y tiempo. Mientras tanto, las empresas sufren, y muchas quiebran.
  3. Porque genera incertidumbre, no inversión
    Las empresas necesitan reglas claras, no conflictos. El caos arancelario aleja inversores, retrasa decisiones y hace más lento el crecimiento.
  4. Porque el resto del mundo no se detiene
    Mientras EE.UU. se aísla, China firma acuerdos con Europa, Asia y América Latina. El liderazgo comercial no se impone con amenazas: se gana con confianza.

¿Y si Trump tiene razón y solo hay que esperar?

Es posible que algunas empresas quieran regresar a EE.UU., sí.
Pero reubicar fábricas toma años, cuesta miles de millones y encarece la producción.
Mientras tanto, los precios ya subieron, los empleos se tambalean y los exportadores enfrentan represalias.

La apuesta puede salir… pero si no, el daño ya estará hecho.